La vida común


“Al origen de la Orden, Santo Domingo pedía a sus hermanos de prometerle vida común y obediencia.”(L.C.O. 17§1).

La vida común se funda en la oración personal, la Liturgia de las Horas, la Eucaristía,… y se nutre de esta oración.

Pilar de nuestra vida religiosa, se expresa en los servicios comunitarios, en los diferentes apostolados legados a nuestras instituciones y a la vida de la Iglesia local.

Se vive plenamente en el dialogo, en la atención que queremos tener las unas para con las otras, en los tiempos comunitarios de esparcimiento o de servicio que compartimos.

Se expresa en nuestros esfuerzos para conocernos mejor a nosotras mismas, y aprender a conocernos las unas con las otras, buscando ante todo el bien común.


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